Detalles ante nuestros ojos
Hay veces que un simple detalle puede confundir a aquel que lo contempla, al menos al que puede caminar sin prisas por las calles madrileñas. A veces, alguno de estos pequeños detalles se encuentran delante de nuestros ojos, bastando tan sólo levantar la vista para descubrirlos. Hoy traemos uno de ellos, deteniéndonos unos instantes ante un curioso «parecido razonable». ¿Es real o, lo que será más probable, son figuraciones nuestras?