La firma de Bécquer en Toledo
Pocos son los lugares por los que pasó Gustavo Adolfo Bécquer en los que no dejara su huella. Tanto sus Rimas como sus Leyendas, sin olvidar las deliciosas Cartas desde mi celda, mantienen vivo el recuerdo del poeta sevillano. Sin embargo, en uno de estos lugares su huella va más allá del papel y la pluma. En Toledo, una de las ciudades en las que dejó mayor impronta, perdura su firma. Y no hablamos de ningún manuscrito, sino de su nombre garabateado en una fachada. Una huella que entra en el discutible mundo de las gamberradas.