Un pueblo que nunca lo fue
Tuvo ayuntamiento y elegía a sus alcaldes, pero nunca tuvo su propio municipio. Debe su nombre a una colosal estructura y a un importante río. Hoy, Cuaderno de un viajero inquieto, visita Puente Duero, un pueblo que nunca lo fue, y que dejó de serlo, definitivamente, mediado ya el siglo XX.