Del Manzanares al Matadero

Recientemente, hablábamos en esta página de unos capirotes que, procedentes de los antiguos viajes de agua madrileños, adornan hoy una de las riberas del río Manzanares. Hoy regresamos a este escenario, trasladándonos varios kilómetros aguas abajo, junto al acceso al Matadero desde Madrid Río. En esta ocasión, la sorpresa salta en forma de bloques de granito, cuya labra parece indicar que su origen se puede hallar en alguno de los viejos palacios e iglesias derribados tiempo atrás.

Basas de columnas

Los primeros restos son dos grandes bloques tallados en forma de cruz que, a primera vista, nos parecen basas de las columnas y pilares de alguna iglesia o del patio de algún palacete.

Un zócalo misterioso

A pocos pasos encontramos un conjunto de ocho bloques labrados en forma achaflanada que nos hace sospechar que pudieran ser los restos de algún zócalo de idéntica procedencia que las basas anteriores, probablemente guardadas en el almacén municipal existente en el Taller de Cantería del Ayuntamiento de Madrid, situado en la Casa de Campo.

Preguntas sin respuesta

¿Cuál es el origen de estos bloques? ¿De qué desaparecido edificio pueden proceder? Desconocemos la respuesta a estas preguntas, y mucho tememos que en el Taller de Cantería tampoco tengan mucha idea acerca del mismo. Si alguno de nuestros improbables lectores lo sabe, agradeceríamos profundamente algún comentario al respecto.


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