El paseo de Esperanza

A paso lento, quizás ausente, Esperanza se dirige al Intercambiador de Transportes de Aluche, en Madrid. Entre sus manos, las carpetas y los libros con los que habitualmente acude a clase. Distraída, con los ojos fijos en las hojas de uno de ellos, sus pasos se dirigen sin pausa hacia la estación de Metro, cuyo rombo luce en un reluciente color verde. Esos días se celebra la festividad de San Patricio, patrón de Irlanda, que en las últimas épocas también parece venerarse en nuestra vieja tierra castellana.

Aquel día, sin embargo, el Metro no la llevó a clase. Esperanza se bajó en una estación muy lejana: Oviedo, la capital de Asturias. Allí, con el mismo aire distraído con que caminaba en Madrid, paseó en torno al Teatro Campoamor. Entre sus manos, aferrados con la fuerza de sus delgados dedos, las mismas carpetas y el mismo libro, en el que seguían fijos sus ojos.

La Gatera de la Villa, número 49

La Gatera de la Villa publica su número 49. Entre sus páginas, junto a sus interesantes contenidos, quien esto les escribe les cuenta la historia de Esperanza caminando, una escultura que une dos ciudades, un nexo entre Madrid y Oviedo. Esperamos que el pequeño cuento con que introducimos esta entrada haya sido de su agrado.

Como siempre, pueden descargarla en la página de la revista, a través del siguiente enlace:

La Gatera de la Villa nº 49

 


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