La portada renacentista
Abrimos nuestro cuaderno junto a la poderosa portada renacentista de la Catedral de la Anunciación, en Almería. Una cabeza de león, finamente labrada, nos llama la atención y dirige hacia ella nuestra mirada. No es la única y ninguna de ellas es igual a las anteriores. ¿Cuál fue su función? ¿Qué significado tienen?
Advertimos la cabeza leonina después de admirar durante un largo tiempo el magnífico blasón que remata la portada, con las armas y el águila bicéfala de los años en que España estaba regida por el rey-emperador Carlos I, o V, según se mire. La presencia de este venerable escudo se explica fácilmente. Sus obras se iniciaron en 1524, cuando el primer Habsburgo ceñía la corona española.
La torre-fortaleza
La torre del templo catedralicio almeriense es un fuerte cuerpo cuadrangular, rematado por un segundo nivel en el que se alojan las campanas y una grácil espadaña, ya obra barroca del siglo XVII, en que se completó su construcción. Su recio aspecto cierra el aire de fortaleza que muestra esta interesante catedral, presa fácil de los ataques de los piratas berberiscos que tenían el mar Mediterráneo como escenario de sus correrías.
Las cabezas de león
Pero es su base la que nos llama la atención. Una poderosa cabeza de león, de forma cuadrada, adorna el recio muro de la torre campanario. No es la única. Hasta en ocho ocasiones se repite la labra leonina. Todas ellas, como mencionamos en la entradilla, con un denominador común: no hay una igual a la otra. Algunas de ellas se conservan mejor que las demás, conservando con nitidez los detalles de sus melenas y sus fauces. En otras, sin embargo, hay que intuirlos.
¿Cuál era su función?
¿Cuál era su función? Lo desconocemos, tenemos que admitirlo. Una posible explicación la tenemos en el muro de poniente, junto a la Puerta de los Perdones. Allí, escondido detrás de la reja, vemos que una de ellas sujeta con sus colmillos un aro de hierro. ¿Servirían como argollas estas misteriosas cabezas para atar las caballerías mientras se escuchaba la misa? Nos gustaría confirmar esta posibilidad, o negarla con rotundidad si fuera el caso, pero tememos no poder hacerlo. Por lo tanto, la razón de ser de estas labras pétreas sigue siendo para nosotros un auténtico misterio.
A pocos pasos vemos una pequeña placa de azulejos, cuya lectura nos retrae a los años de la infancia. Está, sin embargo, será otra página de nuestro cuaderno. Mientras, improbable lector, puede admirar, si su tiempo y disposición se lo permite, estas cabezas de piedra, tan misteriosas como simbólicas, en este vídeo que ofrecemos en nuestro intermitente canal de YouTube. Que lo disfruten, si así lo desean.
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