El Puerto de Cotos
En 1761, Carlos III compró un amplio terreno de los montes de Valsaín, cerca del Puerto de El Paular. Alrededor, una amplia extensión de terreno propiedad de los monjes cartujos del monasterio de El Paular. La intención del rey era convertir sus nuevas propiedades en un cazadero, uno más de los varios que ya poseía el monarca.
Los hitos de piedra
Para marcar el lugar, Carlos III ordenó colocar una serie de hitos de piedra que hiciera saber a los que por allí pasaban que entraban en las posesiones del rey de España. Dos de ellos se conservan en este lugar, uno a cada lado de la carretera. En uno se lee con facilidad la leyenda «AÑO DE 1762» debajo de una corona real.
Estos hitos, o cotos, terminaron por dar nombre a este sitio, límite provincial entre las provincias de Madrid y Segovia. En la actualidad, a esta hermosa zona se la conoce como Puerto de Cotos. Y, como en esta bitácora siempre defenderemos el uso del transporte público, no podemos dejar de recomendar llegar hasta aquí en la línea de tren que, desde Cercedilla, asciende serpenteando por la sierra de Guadarrama, ofreciendo unas magníficas vistas y el siempre sano aire de la montaña.
Otros vestigios
No son estos los únicos vestigios que recuerdan el pasado del Puerto de Cotos. Junto al apeadero de autobús, otro medio de llegar hasta aquí, pero menos atractivo, encontramos un viejo hito kilométrico del Plan Peña (1939) de la antigua C-604, entre Lozoyuela y Navacerrada. Hoy está dividida en dos, la M-604, por parte madrileña, y la SG-615, ya en la vertiente segoviana.
Aprovecharemos para pasear por la zona y llenar nuestros pulmones de aire puro. Daremos cuenta del resultado de esta pequeña visita.
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