El río Vena en Burgos
Cuenta la leyenda que brotó de la sangre de Santo Domingo de la Calzada, junto al Arlanzón, el Oca y el Urbión. Tiene 25,7 kilómetros de recorrido y vierte sus aguas en el primero de los citados, en pleno centro de la ciudad de Burgos. No tiene la fama de su río colector, pero dejó su impronta en varios momentos de la historia. Es el río Vena, y hoy recorremos los últimos metros de su cauce, dentro de esta hermosa ciudad de Castilla
Hacia el centro histórico
Después de regar las tierras de Villafría y Villímar, dos viejos pueblos que hoy son barrios burgaleses, el Vena discurre sereno, aportando un toque de naturaleza a las calles de los nuevos desarrollos urbanos. Así, poco a poco, se acerca al núcleo histórico de Burgos, presidido por las ruinas del castillo y las impresionantes agujas góticas de su bellísima catedral. En el punto donde la avenida de los Reyes Católicos se abre en la plaza de España, el río Vena ve cómo sus aguas se adentran bajo tierra. Es el primero de los dos soterramientos que sufre, ya próximo a rendir sus aguas al Arlanzón. Aunque estrecho y de escaso caudal, sus aguas, unidas a las del río Pico, otro de los cauces burgaleses, alimentaron un Arlanzón que acabó inundando la ciudad en 1874 y 1930. Dos marcas en los pilares del Ayuntamiento recuerdan estas históricas fechas.
El puente de San Juan
Las aguas del Vena resurgen en la calle de San Lesmes, junto al templo gótico que guarda los restos de este santo, patrón de Burgos. A su lado se alza el puente de San Juan, una obra renacentista del siglo XVI por la que los peregrinos del Camino de Santiago accedían a Burgos, atravesando el arco, antigua puerta de la muralla, y la calle que lleva el nombre del santo evangelista. Ya en el siglo XX se añadieron los cuatro leones sedentes, con las armas de la ciudad, que adornan los pretiles del puente
El segundo soterramiento
Tras fluir junto a restos de muralla, con el recio Cubo de la Cava entre ellos, el río Vena se adentra de nuevo bajo el asfalto a través del único pretil que queda del Puente de las Viudas. Aunque parece que así se llama a este puente, también vimos que el de San Juan recibía esa denominación. Si algún amable lector pudiera sacarnos de dudas, le estaríamos muy agradecidos. Así, el río desaparece bajo el tráfico de la calle del Gran Teatro, llamada así por la sala de cine que allí existió, hoy desaparecida y sustituida por un moderno hotel.
La confluencia
Una vez atravesada la calle del Gran Teatro, el Vena regresa a la superficie para unirse al Arlanzón. No quiere entregar sus aguas bajo tierra, sino a plena vista, rodeado de una espléndida vegetación de ribera. Juntos, ambos ríos recorrerán las provincias de Burgos y Palencia, hasta desembocar en el Arlanza, tributario del Pisuerga.
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