El puente de San Esteban
Bajo algunas calles de Salamanca corren las aguas de varios arroyos que, por motivos de salubridad, se decidió soterrar. Con ellos desaparecieron también los pequeños puentes que permitían salvar sus cauces. Sólo el pequeño puente de San Esteban, también conocido como Puente del Soto, se salvó milagrosamente de la destrucción.