El puente de San Esteban
Bajo algunas calles de Salamanca corren las aguas de varios arroyos que, por motivos de salubridad, se decidió soterrar. Con ellos desaparecieron también los pequeños puentes que permitían salvar sus cauces. Sólo el pequeño puente de San Esteban, también conocido como Puente del Soto, se salvó milagrosamente de la destrucción.
El arroyo de Santo Domingo
Estamos al final de la Gran Vía de la maravillosa ciudad del Tormes, a escasos pasos del esplendor plateresco de San Esteban. Una calle se sumerge bajo un pequeño arco de granito, sobre el que se extiende una calzada de piedra. Este es el puente que salvaba las sucias e insalubres aguas del arroyo de Santo Domingo, soterradas en beneficio de los ciudadanos de Salamanca. La calle resultante lleva, apropiadamente, el nombre de Arroyo de Santo Domingo.
Origen y construcción
Es posible que existiera algún puente de origen medieval, anterior al que hoy visitamos. El actual se remonta al siglo XVI, cuando Domingo de Soto, monje dominico, teólogo y confesor del rey-emperador Carlos I, que profesaba en el vecino convento de San Esteban, ordena su construcción. Se dice que detrás de su arquitectura se encuentra la genial mano de Rodrigo Gil de Hontañón, quien había participado en la construcción del vecino cenobio.
Amenazas y restauración
La construcción de la Gran Vía, sobre parte del cauce del arroyo, amenazó seriamente al puente. Sobre la mesa estuvo un proyecto que implicaba su derribo y posterior reconstrucción, con un estilo semejante, aunque con un doble arco que separara las calzadas de la calle que pasa por debajo. Afortunadamente, este plan fue desestimado y el puente se salvó de la destrucción. Sin embargo, el tráfico de vehículos pesados dañó las dovelas del arco. A estos incidentes se unieron unas crecientes humedades que obligaron a una restauración que evitara el deterioro de la fábrica del puente.
La redacción de este artículo se nutre de la información procedente de la bitácora Salamanca en el ayer y las páginas de Salamanca RTV al día y Turismo de Salamanca.
Descubre más desde Cuaderno de un viajero inquieto
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




