Una reflexión sobre el azar

Hay veces que la elección del destino de un viaje no viene por algún motivo fundamental. Un lugar, un rincón, un plato de su gastronomía. Cualquier cosa puede ser el motivo. Pero, en ocasiones, las menos, visitar un sitio viene por un impulso en la mente.

Llegada a Rávena

El 13 de septiembre del año en curso, el 2023, dieron nuestros huesos en Rávena, en Italia. Ciudad romana, ostrogoda, bizantina, veneciana e italiana, entre otros, alberga en sus calles un importante número de monumentos que merecen una atenta y tranquila visita. Uno de estos monumentos es un templete en el que, en un bonito sepulcro, descansan los restos de Dante Alighieri, poeta florentino, autor de la famosa Divina comedia. Considerado como una gloria nacional en Italia, incluso la moneda de 2 € lleva su laureada efigie, sus restos fueron protegidos en un túmulo próximo durante la II Guerra Mundial.


El encuentro con el mausoleo

El 14 de septiembre, al día siguiente de nuestra llegada a Rávena, nos encontramos con este lugar. No era este nuestro objetivo, ya que nos dirigíamos a conocer los mosaicos del Baptisterio Neoniano y la adyacente Catedral de la Resurrección. Pero, por avatares del destino, nos topamos con este emblemático rincón. Ante nosotros estaba el mausoleo de Dante, deteniéndonos unos instantes para admirar el lugar en que yacen los huesos del creador de la excelsa Divina comedia.


Se preguntará el hipotético lector: ¿cuál es la reflexión que anuncia el titular de esta entrada? Tranquilo, que aquí la tiene. El 14 de septiembre, la misma fecha de nuestra visita, del año 1321, Dante Alighieri falleció en Rávena, a pocos metros del lugar en que nos hallábamos. ¿Fue una casualidad que aquel día en que se cumplía el luctuoso aniversario del poeta nuestros pasos se dirigieran hacia su lugar de reposo? Entre los lugares visitados en aquel viaje, ¿por qué Rávena justo en aquel día? Será una mera casualidad, seguro que es así. Sin embargo, esta coincidencia nos deja pensativos. Esta situación nos invita a reflexionar. En las ciudades que nos quedan por visitar, ¿habrá alguna casualidad más? Pensamos, también: ¿se habrá dado alguna ya de la que no seamos conscientes todavía en las ya visitadas?

Aprovechemos estos momentos de reflexión para conocer mejor el lugar en que descansan los restos de Dante Alighieri.


Descubre más desde Cuaderno de un viajero inquieto

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.