Un pueblo que perdió su ayuntamiento
El fascinante Valle del Lozoya está salpicado de pequeños pueblos, siempre interesantes de visitar. Hoy, Cuaderno de un viajero inquieto recorre las calles de uno de ellos, Oteruelo del Valle. Un pueblo que, sin embargo, hace décadas que dejó de serlo. En 1975, su ayuntamiento dejó de existir. En ese día, quedaba integrado en la vecina Rascafría, a escasos dos kilómetros de distancia.
Arquitectura popular serrana
Pequeña en tamaño, en sus calles se conservan varias de sus antiguas casas, algunas de ellas en precario estado de conservación, ejemplos de la arquitectura popular de la sierra madrileña. Tememos que su suerte, mala en este caso, sea abandono y el derribo.
Los arroyos del término
Junto a la entrada al pueblo, nos recibe un pequeño arroyo que, medio canalizado junto a chalets adosados, entrega sus aguas al cercano Lozoya dentro de la localidad. Apenas un kilómetro antes, en el camino histórico del Egido, hoy parte del Camino Natural del Valle del Lozoya, encontramos otro arroyo, el Entretérminos. Su nombre es muy claro: su cauce servía de límite entre Oteruelo del Valle y Rascafría.
Vestigios del pasado ganadero
Fuentes, una cruz y un potro de herrar rememoran el pasado de Oteruelo del Valle. Junto a este último, una fuente abrevadero recuerda un pasado ganadero que, en la actualidad, todavía se mantiene. En nuestra ruta hacia esta antigua población nos acompañaron los mugidos de las vacas que, pastando tranquilamente, miraban intrigadas, quizás pensando «¿Quién es este tío que no para de hacer fotos?».
La iglesia de Nuestra Señora de la Paz
La iglesia, consagrada a Nuestra Señora de la Paz, es de factura moderna. De su antigua fábrica nos queda una airosa espadaña, rematada por pináculos, una veleta y un nido de cigüeñas. Obra del siglo XIII, es el único resto del templo original, destruido en la Guerra Civil y reconstruido después del fin del conflicto.
Cómo llegar
A Oteruelo del Valle se llega sin problemas. Aquí para el autobús que comunica Madrid con Rascafría, a través de El Molar, Lozoyuela, Garganta de los Montes y Pinilla del Valle, entre otras. También se puede llegar por el Camino Natural del Valle, una forma muy atractiva de recorrer la cuenca del río Lozoya.
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