El Camino del Cristo de Colmenar de Oreja

Hacía tiempo que queríamos dar el pequeño paseo por el Camino del Cristo, en Colmenar de Oreja, que hoy traemos a nuestro Cuaderno. No es una ruta larga, apenas llega a un kilómetro la ida, sumando otro tanto para el regreso. Sin embargo, nos quedamos con ganas de hacerla en nuestras anteriores visitas. Para desplazarnos hasta allí, fieles a nuestro propósito de usar el transporte público siempre que sea posible, usamos la línea 337 de la red de autobuses interurbanos de la Comunidad de Madrid.

El acceso desde la Plaza Mayor

Una vez en la villa colmenareta, nos dirigimos hacia la magnífica Plaza Mayor, un amplio espacio de aires típicamente castellanos, abierta sobre el profundo barranco del arroyo del Zacatín. Desde allí, existen dos maneras de acceder al Camino del Cristo. Una posibilidad es salir directamente desde la Plaza Mayor por el llamado Portal de Mortal, tomando directamente el camino. La otra manera, la que elegimos para iniciar nuestro paseo, es llegar por el Puente y el Arco del Zacatín a los jardines y a la fuente del mismo nombre para, posteriormente, ascender por unas escaleras hacia el camino.


El viacrucis dieciochesco

El Camino del Cristo, que hoy recorreremos, se remonta a los primeros años del reinado de Carlos IV, construyéndose entre 1791 y 1793. Poco después se colocaron las 14 estaciones del viacrucis y el calvario que más tarde visitaremos. Su construcción es sencilla. Constan de una columna de piedra caliza, procedente con total seguridad de las canteras de la localidad, sobre una base escalonada y rematada con una cruz de hierro. En el fuste leemos la numeración de cada estación, grabada en dígitos romanos y pintada en negro.


Apenas comenzamos el paseo, vemos una señalización que no es ajena para aquel acostumbrado a las caminatas. Dos flechas rojas nos indican las dos direcciones del Camino Natural del Tajo, una larga ruta de 1000 kilómetros a lo largo del cauce de este río, entre Albarracín, en Teruel, y Cedillo, en Cáceres, ya cerca de la frontera con Portugal. Alguna vez, con tiempo y paciencia, intentaremos recorrerlo.

El Puente del Pilarejo

A medio camino, cruzaremos el tablero del Puente del Pilarejo, construido en el siglo XVII, ampliado en los años 20 y mejorado en 1952, tal y como leemos en los pináculos que rematan sus extremos. Debajo se encuentra la fuente del mismo nombre, remozada en la misma época. Su antigüedad, sin embargo, es incierta. En este espacio se encuentra una pequeña área de descanso, aunque la fuente, al menos así estaba el día que la visitamos, parece estar fuera de servicio.


La ermita del Santo Cristo del Humilladero

En pocos minutos llegamos, por fin, a la ermita del Santo Cristo del Humilladero, patrón de Colmenar de Oreja. Construida en el siglo XVI, fue ampliada en el siglo XVII, adquiriendo el aspecto que luce en la actualidad. Merece la pena visitar su interior, al que dedicaremos una futura página de nuestro Cuaderno. El primer fin de semana de mayo, siempre que el viernes caiga en dicho mes, se celebra una procesión nocturna hasta la ermita que, a tenor de las opiniones recibidas, debe ser inolvidable.


El calvario y las vistas

El camino, y el viacrucis, continúa en la Vereda del Cristo, después de una curva cerrada. En esta parte, por la que podríamos regresar a Colmenar de Oreja, se alzan las estaciones restantes del viacrucis. En una de ellas, marcada con el número XII, encontraremos un calvario formado por dos columnas y una cruz, colocada en el centro. Recordemos que esta estación, 12, representa la muerte de Jesús en la cruz, por lo que era usual encontrarla de esta manera.


Desde este lugar disfrutaremos de una magnífica vista de Colmenar de Oreja, con la iglesia de Santa María la Mayor destacando entre el caserío, así como de la Comarca de Las Vegas. Aunque, como dijimos anteriormente, por este camino se puede regresar al pueblo, optamos por dar media vuelta y pasear tranquilamente por los agradables jardines y el frondoso pinar que rodean a la ermita. Desde aquí, emprendimos el camino de regreso para, una vez saciado el hambre, tomar de nuevo el autobús.

 – La información necesaria para la redacción de esta entrada está tomada de las siguientes fuentes:

  • Vega Delgado, Miguel Ángel. Colmenar de Oreja, en VV. AA. Arquitectura y desarrollo urbano. Tomo X, págs. 463 a 566. Comunidad de Madrid, Fundación Caja Madrid y Fundación COAM. Madrid, 2004.
    Página web del Ayuntamiento de Colmenar Viejo
  • Página web Colmenarte.

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