La Vía Verde de La Camocha

Aunque el ferrocarril es el medio de transporte preferido de Cuaderno de un viajero inquieto, tampoco somos reacios a recorrer las vías verdes que, sobre antiguos trazados ferroviarios, existen en nuestro país. Hoy visitamos nuestra querida Asturias para recordar el paseo que hace varios años hicimos por una de ellas, la de La Camocha, en Gijón.

Historia del ferrocarril de La Camocha

El 26 de agosto de 1949 empezaba a funcionar una línea de ferrocarril de ancho ibérico que, desde la mina de La Camocha, transportaba el carbón hasta Veriña. Desde allí, a través de la línea de León a Gijón, llegaba hasta el puerto de El Musel. La iniciativa, herencia de malogrados proyectos anteriores, se debe a la Sociedad Anónima Felgueroso, la misma que poseía la famosa locomotora SAF 1 que, regularmente, recorre las breves vías del Museo del Ferrocarril de Asturias. La explotación, sin embargo, correspondía a RENFE. Tras casi cuatro décadas de servicio, el último tren circuló por este trazado el 1 de agosto de 1986, quedando relegado al olvido hasta que, ya en los años 90, se retiraron las vías para su conversión en la actual vía verde. Su inauguración tuvo lugar el 5 de junio de 1998.

Cómo llegar

Para llegar hasta el inicio de esta ruta debemos trasladarnos hasta el barrio de Tremañes. La mejor manera de llegar hasta allí es a través de las líneas de vía estrecha que tienen apeadero en este lugar. En concreto, viajamos en el antiguo Ferrocarril de Langreo hasta esta parroquia gijonesa, desde donde iniciamos nuestro paseo. Otra posibilidad es llegar por la línea de Gijón a Cudillero, con parada en otro apeadero, o en uno de los autobuses urbanos de la ciudad asturiana.

El recorrido

Recorrer la Vía Verde de La Camocha supone conocer, en apenas siete kilómetros, tres aspectos diferentes de Gijón: el urbano, desde el que partimos, el industrial, a través del polígono de Roces Sur, y el rural, atravesando las parroquias de Leorio, Huerces o La Vega.

El túnel de Mareo

Uno de los puntos fuertes de la ruta es el túnel de Mareo, de 400 metros de longitud y revestido de hormigón en su interior. Está bien iluminado y su travesía no presenta mayores problemas que las inevitables filtraciones de agua que todo túnel padece. Aun así, aconsejamos ser precavidos y llevar alguna linterna por los probables imprevistos que pudieran aparecer.

El tramo final

Una vez atravesado el túnel, con los dos últimos kilómetros ante nuestros pasos, las cumbres del Pico de Sol y San Martín de Huerces se elevan en el horizonte. Ascender a ellos es un paseo muy recomendable, obteniendo como premio unas maravillosas vistas de la hermosa geografía asturiana. En futuras páginas daremos cuenta de alguna de estas excursiones.

Ya en los metros finales de la vía verde, con el castillete de la mina de La Camocha como testigo, encontramos otra ruta que promete buenos momentos al caminante: la Senda Fluvial del río Llantones, que recorreremos en otra ocasión. Ahora, continuamos hasta La Camocha desde donde, una vez recuperadas las fuerzas y con el estómago lleno, retornaremos a Gijón mediante la red de autobuses urbanos de la ciudad.


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