Pravia: la puerta al antiguo Reino de Asturias

Hoy proponemos una ruta por el concejo asturiano de Pravia, adentrándonos en lugares que nos retrotraen a los años en que esta maravillosa tierra formaba parte del antiguo Reino de Asturias. Nuestro paseo parte de una de las antiguas capitales del reino, Pravia, terminando en la parroquia de Santianes, en la que se erige una de las joyas prerrománicas, arte asturiano por antonomasia, de la región: la iglesia de San Juan. Para ello, recorreremos una senda de pequeño recorrido, de apenas nueve kilómetros: la AS-PR-219.

Iniciamos nuestra ruta en la estación de ferrocarril de Pravia, a la que llegamos desde Oviedo por medio de uno de los trenes que tienen parada en la misma. Esta estación, uno de los principales nudos ferroviarios del norte de España, fue construida por la extinta Sociedad del Ferrocarril Vasco-Asturiano; en ella se cruzan las líneas de Gijón a Cudillero y de Oviedo a San Esteban. Tras ser explotada durante décadas por FEVE, actualmente, pertenece a la red de ancho métrico de Adif.

Tras salir de la estación, en cuya cantina podemos coger fuerzas para nuestra caminata, nos dirigimos hacia el polígono industrial de Pravia, donde tendremos el kilómetro 0 de la senda AS-219, por la cual nos dirigiremos hasta Santianes. Aquí encontraremos un panel explicativo con la ruta que nos disponemos a seguir.

Túneles de vegetación y un encuentro con el río Nalón

Los primeros metros de la senda tienen poco de destacar, rodeada por los funcionales edificios de un polígono industrial. Pronto salimos, sin embargo, a un camino propiamente dicho, rodeado de prados y vegetación, con la hermosa montaña asturiana como telón de fondo.

No tardamos en encontrar rincones de sobrecogedora belleza, en los que los árboles forman túneles y bóvedas naturales que envuelven al caminante en un mundo de tranquilidad y silencio, solamente roto por el murmullo de los árboles y el piar de los pájaros.
No tardamos en encontrar un pequeño merendero donde paramos a hacer un pequeño descanso y reponer fuerzas con alguna pieza de fruta o algunos frutos secos.
Una vez repuesta nuestra energía, cruzaremos el río Araguín mediante un pequeño puente de madera para, pocos metros después, encontrar el cauce del río Nalón, cuyo cauce nos acompañará, ofreciéndonos paisajes de gran belleza, durante gran parte de nuestro recorrido.

La Peña Ullán y una joya prerrománica

Nos despedimos del río Nalón para dirigirnos hasta Santianes, uniéndose poco después nuestra senda con la línea de ferrocarril entre Gijón y Cudillero, la cual nos acompañará hasta, prácticamente, el núcleo urbano de Santianes.

Pasados unos metros, dirigimos la mirada a nuestra derecha, admirando una preciosa vista de la Peña Ullán, monte que da nombre a la aldea que se erige bajo sus laderas: Peñaullán.
Con mucha precaución, cruzamos la vía del tren y subimos por esta carretera, de nuevo, con cuidado. Por ella llegaremos a Santianes.
No tardamos en vislumbrar el caserío de Santianes de Pravia, por el que callejearemos durante unos minutos, disfrutando de los bellos rincones que esconde esta pequeña parroquia praviana.
No tardamos en llegar a nuestro destino de hoy, la maravillosa iglesia prerrománica de San Juan Apóstol y Evangelista, construida en el siglo VIII por el rey Silo, quien fue inhumado en este templo junto a su esposa, la reina Adosinda. También fue enterrado en esta iglesia el usurpador rey Mauregato.

Otras opciones de ruta

Como opción, el caminante puede desviar unos metros su paseo hasta llegar a un moderno puente sobre el cauce del Nalón, desde donde se divisan hermosas vistas del río y de los prados que lo rodean, así como de la Peña Ullán y de los pueblos adyacentes, Peñaullán y Pravia.

Como es habitual en esta página, ofrecemos el siguiente vídeo, con un completo reportaje fotográfico sobre nuestro agradable paseo de hoy.

 


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