Estamos en Ojedo, una pequeña población de la hermosa comarca de La Liébana, en Cantabria. Aquí, a tres kilómetros escasos de Potes, siguiendo el curso del río Deva, encontramos los restos de un pasado industrial ya desaparecido: dos construcciones de piedra, vestigios del ayer minero de la zona. Son los Hornos de Ojedo, también conocidos como Hornos de La Providencia. ¿Nos acompañas a conocerlos?

Descubriendo los Hornos de Ojedo

Llegamos a Ojedo desde Potes, caminando tranquilamente por la acera que permite pasear junto a la carretera nacional N-621, cuyo trazado une la ciudad de León con la localidad de Unquera, ya cerca de la costa de Cantabria. Otra posibilidad es la ruta de autobús que une Santander con Potes, explotada por la Empresa Palomera.

No tardamos en encontrar estas dos curiosas construcciones, situadas junto a la calzada de la carretera. Una de ellas, de 4,85 metros de altura, presenta una base octogonal y una parte superior circular. La segunda, por su parte, mantiene la planta octogonal en toda su altura, alcanzando los 4,60 metros. El más antiguo de los hornos puede datarse hacia 1880, mientras que el segundo debió construirse poco antes de 1908. Ambos están levantados en piedra en su exterior, mientras que el interior está revestido de ladrillo refractario.

Historia de los Hornos de Ojedo

La construcción de los hornos se debe a la ya desaparecida Compañía Minera La Providencia, de la que toman su nombre. Su función era quemar calamita, un mineral formado por silicato y carbonato de zinc, cuya extracción se realizaba en las minas de Ándara y en Áliva, ambas situadas en los cercanos Picos de Europa.

En el interior de los hornos, el calor extraía el agua de cristalización y el dióxido de carbono, oxidando el zinc. Al final del proceso, el mineral, reducido en peso y volumen, lo que reducía los gastos de transporte, era llevado a través del Desfiladero de la Hermida hasta Unquera, donde era embarcado hasta la fábrica de la Real Compañía Asturiana de Minas, propietaria de estas explotaciones entre 1956 y 1981.

Los Hornos de Ojedo, hoy

Tras el cese de la actividad minera, los hornos fueron conservados y restaurados, integrándose en un pequeño parque público. Hoy permanecen allí, como testigos silenciosos de un tiempo ya pasado y de una actividad minera que, a pesar de su extrema dureza y alta peligrosidad, aportó prosperidad a los pueblos de la comarca.

FUENTES CONSULTADAS:

  • González Ferreras, Ángel Luis. Hornos de calcinación de calamina de la Providencia. Página web de la Red de Patrimonio Cultural de Cantabria. 8 de noviembre de 2021.
  • Hornos de La Providencia en Ojedo. Página web La Liébana, paraíso escondido.
  • Los Hornos de Ojedo. Revista digital del Valle de La Liébana de Cantabria ValledeLiebana.info. 27 de febrero de 2017.

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