Recientemente visitábamos la Torre Aragonese, en Porto Torres, recordando la presencia de la Corona de Aragón en la isla de Cerdeña. Hoy nos desplazamos a Sassari para conocer uno de los monumentos más importantes de la localidad, convertido en un símbolo de la ciudad. Visitamos la Fuente del Rosello.

Una ubicación difícil de acceder 

La fuente se encuentra en la hondonada que forma el valle del Rosello, extramuros del recinto medieval de la ciudad, en un lugar en el que los romanos conocieron un manantial y en épocas medievales existió una primitiva fuente.

Se llega hasta ella a través de una cuesta empedrada por la que es difícil caminar. Hay que tener cuidado al bajar, ya que es fácil dar un traspiés y, en días de lluvia, resbalar y caer.

La historia de la Fuente del Rosello

El conjunto arquitectónico de la fuente que admiramos hoy es una obra tardía del Renacimiento, erigida en los primeros años del siglo XVII. No conocemos a sus autores, salvo que fueron artesanos genoveses. Encontramos en la fuente varias alusiones al pasado aragonés de Sassari. Una de ellas es el escudo cuatribarrado de la Corona de Aragón, repetido en varios puntos de esta hermosa fuente.

Por otro lado, rodeando la fuente encontramos una leyenda en la que leemos un nombre: Philipo III. ¿A quién se refiere? La respuesta es muy sencilla: se trata del rey Felipe III de España, que en esa época tenía Cerdeña entre sus territorios.

Un monumento lleno de arte y de simbología

El agua mana por ocho surtidores en forma de cabeza de león: tres por cada lado largo y uno en los cortos. Por el tono marrón del agua, creemos que no es una buena idea beber de ella. Si se hacía en tiempos, se usaba también para lavar la ropa y regar los campos adyacentes.

Guardando las cuatro esquinas, sobre cabezas de delfín, se encuentran sendas estatuas que representan las estaciones del año. No son las originales, destruidas en las revueltas de 1795, sustituidas en 1828 por las que vemos en la actualidad. Solo se conserva una de aquellas figuras, guardada en el Palacio Ducal.

Coronando el conjunto encontramos cuatro torres cuadrangulares, representación de la ciudad de Sassari. La torre almenada era el símbolo del Juzgado de Torres, también llamado del Lugorodo, uno de los cuatro en los que se dividía Cerdeña en la Edad Media y al que pertenecía Sassari.

Dos arcos cruzados nos recuerdan los nervios que sustentan las bóvedas. Encima de todo se encuentra la figura ecuestre de San Gavino, uno de los mártires de Porto Torres y protector de Sassari. Tanto los arcos como la estatua no son los originales, destruidos durante la II Guerra Mundial.

A los pies del doble arco encontramos la figura de un hombre tumbado. Este tipo de imágenes es un recurso muy habitual en los artistas del Manierismo.

El entorno de la Fuente del Rosello

Al lado de la fuente, bajo los pilares del viaducto del Rosello, construido en los años treinta, se levanta una construcción cuadrangular formada por pilastras de estilo dórico. Desconocemos si esta fue su disposición original o si los espacios entre ellas estuvieron abiertos en algún momento.

Lo cierto es que, entre medias, encontramos una lápida que recuerda la reconstrucción llevada a cabo en torno a 1640, después de que una inundación dañara gravemente la fuente en 1637.

Fuentes  consultadas:

  • Di Mauro, Eleonora. Fuente del Rosello, símbolo de Sassari. Página de Internet Italian Traditions.
  • Página Monumenti Aperti
  • Página Sardegna Turismo

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